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Procesadores norteamericanos en Gran Canaria

En la vida te cruzas con gente de todo tipo.  Hace ya dos años tuve la suerte de cruzarme con una de las personas más brillantes que he conocido en mi vida, y encima de ser bueno en lo que hace, es un tipo encantador.  Su historia, por supuesto relacionada con la tecnología, es la contraria a la que ya conté de Victor en la entrada JAVA, esto no va de programación.  Si Victor es una persona que harta de «este mundo» decidió irse a la otra parte del planeta para hacer lo que más le gusta, el protagonista de esta historia estuvo trabajando en varias partes del mundo para acabar en su tierra, Gran Canaria, trabajando también en lo que le apasiona.

Maikel Kokaly Bannourah la verdad es que no suena muy canario, no, pero lo es, «juraíto».  De familia palestina, es ya la segunda generación que ha nacido en Gran Canaria y pasado su infancia en el Tablero de Maspalomas.  Habla con acento canario, pero tiene ese «deje» que se le queda a las personas que hablan varios idiomas, y sobre todo han vivido muchos años fuera. No se cómo explicarlo, pero no es, desde luego, un canario «cerrado», sino que posee una dicción perfecta que denota ese contacto «con el mundo exterior«.

A Maikel lo que realmente le gusta es el fútbol.  Lo de la Ingeniería Electrónica y la tecnología le vino un poco «por casualidad«.  Maikel tuvo la oportunidad, cuando terminó en el Instituto de Bachillerato de San Fernando, de poder ir becado a una Universidad de Inglaterra. Era una beca que daba el Gobierno Británico. Maikel barajó varias universidades, y el criterio de selección no fue otro que el de los equipos de fútbol que en esas ciudades había.  Le hubiese gustado ir a Manchester o Liverpool para ver si tenía suerte y acababa jugando en el equipo de la ciudad, pero finalmente se decidió por Hertfordshire, justo a las afueras de Londres. No tenía muy claro lo que quería hacer, pero el verano anterior había estado en Palestina y un familiar, que era Medical Engineer (algo que aquí  no existe pero que es una especie de ingeniero especializado en la electrónica enfocada a la medicina), le dijo que ése era el futuro y se decidió por esa carrera.  Eran cuatro años, y el primer año era común para todas las ingenierías.  A partir del segundo ya se decidió por la rama eléctrica y electrónica, en lugar de por la médica. En el segundo año de carrera pudo irse a Estados Unidos becado (todo lo gestionaba la propia universidad), por lo que cursó ese año en West Virginia University (WVU). El tercer año de carrera debía hacer prácticas en empresas, y la Universdad de Hertfordshire le facilitaba una empresa de Inglaterra, pero no de Estados Unidos.  Así y todo, le dio la posibilidad a Maikel de que si conseguía una empresa para hacer las prácticas se podía quedar en Estados Unidos.  Y no tardó en encontrarla, nada menos que en General Electric (tal y como dice Wikipedia, «uno de los símbolos del capitalismo de Estados Unidos«), así que pudo disfrutar y aprender mucho en su tercer año de carrera y su segundo año en tierras norteamericanas. El cuarto año ya no coló, tuvo que regresar a Inglaterra y especializarse en alguna de las ramas disponibles.  Tampoco tenía muy claro cuál escoger, y esta vez le tiró «la tierra«.  Resulta que el responsable de proyectos de una de las especialidades, DSP (Digital Signal Processors), era árabe y además necesitaba gente para su proyecto.  Así que formó parte de su grupo. El proyecto tenía como cliente final a la empresa Analog Devices, la empresa en la que Maikel acabaría trabajando.

Maikel fue el primero de su promoción, obtuvo el título con Honores y eso le abrió muchas puertas.  Parece ser que en EE.UU. y en Europa los títulos se expiden con nota (vale, aquí también), pero lo bueno es que las empresas buscan los titulados con un nivel mínimo de nota (si estás por debajo ni te tienen en cuenta, por mucho título que tengas).  El hecho de haber acabado con la mejor nota hizo que, cuando Analog Devices (ADI) vino buscando ingenieros para ampliar la plantilla, el nombre de Maikel estuviera el primero en la lista. Así que desde entonces (año 2000) hasta ahora trabaja para esta empresa norteamericana.  Por dar algunos datos, podemos decir que ADI facturó el año pasado 3.000 millones de dólares, y tiene empleadas a más de 9.000 personas en todo el mundo.  ADI es una multinacional estadounidense productora de dispositivos semiconductores, especialista en ADC y DAC, MEMS y DSP’s. Sus componentes están implantados en casi cualquier aparato electrónico que tenemos en nuestras casas, televisores, teléfonos móviles, consolas de juegos, y en industrias como la aviación, armamento, maquinaria industrial, aparatos de medicina y automoción. Su principal competidor es Texas Instruments (igual más conocido por sus viejas calculadoras), aunque en cuota de mercado ADI es superior a Texas en algunos componentes.

Maikel empezó su trabajo en Londres aunque pronto se trasladó a Munich. Me comenta que los alemanes, en el ámbito laboral, son algo introvertidos, prefieren realizar trabajo de laboratorio y limitar el contacto personal, sobre todo en entornos tan técnicos donde debe conseguirse una concentración importante en el trabajo.  Maikel pronto empezó a despuntar en el área de formación en la empresa.  Comenzó impartiendo clases enfocadas a la formación interna, y su desparpajo y desenvolvimiento en las relaciones personales hicieron el resto.  A Maikel le gustaba el contacto de tú a tú, y encima se le daba muy bien la formación, además de tener una sólida base técnica.  Pues ya está, se fue haciendo un hueco como formador de DSP.

Su estancia en Munich la fue intercalando con viajes a Gran Canaria, para ver a su familia, a sus colegas, para salir un poco de marcha y para ir la playa.  El trabajo de Maikel muchas veces le permitía que no tuviese que estar en una ubicación determinada, le bastaba con un ordenador con conexión a Internet.

Sus continuos viajes a Gran Canaria desde Munich, unido a que ADI abrió un centro de diseño de componentes analógicos en Valencia, propiciaron que Maikel pudiera establecer su base en trabajo en la isla (administrativamente es mucho más fácil depender de una filial en España, aunque organizativamente dependa de EE.UU.).  Como quien no quiere la cosa, Maikel consiguió que sus jefes le permitieran «teletrabajar» desde su casa.  Así, en 2007 ya estableció «su oficina» en una de las habitaciones de su piso en La Minilla.  Esa habitación es su santuario, libre de interferencias y donde pasa gran parte de su jornada laboral.  No la he visto, pero me la puedo imaginar.  Con una mesa grande, muy ordenada, limpia de papeles, con un buen ordenador sobre la mesa y con algunas placas de evaluación en alguna esquina.   En eso Maikel es «muy cuadrado«, cuando trabaja, trabaja. No hay excusas para distracciones.  Lo de trabajar en tu propia casa supongo que no debe ser nada fácil y, o te lo planteas así, o realmente no eres productivo trabajando.  Por eso Maikel es muy estricto con sus obligaciones.

Maikel, como Senior DSP Application Engineer, se centra en dos familias de procesadores de ADI, los de coma flotante y de punto fijo, de 32 y 16 bits respectivamente, concretamente en las denominadas Blackfin y SHARC.  Además, cada una de ellas cuenta con varias gamas, baja, media y alta, dependiendo de las prestaciones de los procesadores (medida en MIPS).  Maikel controla a la perfección cada uno de estos procesadores, y debe ser así, porque él es el encargado de enseñar a sus cliente no sólo cómo funcionan, si no la forma más eficiente de implantarlos en los distintos sistemas hacia los que van dirigidos.

Desde su casa, con un ordenador conectado a Internet, con su móvil y su línea fija dedicada, da soporte y formación a los FAE (Field Applications Engineer) tanto de la propia fuerza de ventas de la empresa, como aquellos pertenecientes al canal, una especie de comercial técnico.  Él se dedica a formar y a dar soporte a estas personas para que ellos puedan vender los productos de ADI (cuanto mejor los forme menos acudirán a él).  Inicialmente Maikel empezó con el canal de partners, pero poco a poco se fue ocupando de un rango más amplio.  Actualmente él es el único que da soporte de DSP en toda Europa e Israel. Con tres idiomas hablados a la perfección (español, inglés y árabe) y otro en el que se defiende (alemán) es capaz de abarcar un público objetivo muy amplio, aunque prácticamente más del 95% de su trabajo lo realiza en inglés.

Siempre tiene que tener placas de evaluación con los procesadores que puede conectarlas al PC mediante USB, y con herramientas de evaluación que corren sobre Eclipse (la suite de desarrollo), puede evaluar el rendimiento de los procesadores, correr rutinas sobre ellos y realizar todo tipo de pruebas.  Llega a hacer pequeñas rutinas en Ensamblador o en C para las pruebas, aunque cada vez menos, en ADI ya existen programadores y se realizan pruebas en un departamento independiente.

Otra de sus funciones principales es la de impartir de manera regular los llamados “webinars” (una conferencia vía web en directo) en el que, mediante una presentación en PowerPoint y locución en directo habla sobre algún aspecto técnico de los procesadores que él controla, novedades, tecnologías emergentes, pruebas realizadas, etc., y siempre dirigidos a los FAE europeos.  Pero como estas conferencias online son grabadas y Maikel es un «hacha» en lo que hace, casi siempre son reutilizadas en otras regiones a nivel mundial, exportando así sus conocimientos y capacidades comunicativas a otras partes del globo.

Además, Maikel es el administrador y moderador de una base de datos de conocimiento que tienen en ADI en el que se incluyen las llamadas EE Notes (Engineer to Engineer Notes), documentos PDF con código, pantallazos, comentarios, etc. que sirven para difundir el conocimiento en la empresa, en los distribuidores y en los clientes finales.  Muchas de estas EE Notes fueron creadas por Maikel años atrás, aunque ahora no crea tantas y sí se dedica a corregir lo que otros hacen.

Hace un par de meses estuvo en una gira por Alemania impartiendo cursos, hace una semana regresó de una gira por el Reino Unido y para noviembre tiene organizado un curso en Londres, al que han sido invitados ingenieros en toda Europa.  La tarjeta de fidelización de su compañía aérea habitual debe echar humo, porque hay temporadas que «no para la pata«.

De cualquier forma, Maikel no cambia Gran Canaria por ningún otro lado del mundo, aquí tiene todo lo que siempre soñó, un buen trabajo haciendo lo que le gusta, una familia (se casó aún estando a caballo entre Munich y Las Palmas, poco antes de venirse definitivamente, con una canariona, amiga de toda la vida), dos hijos que idolatra (sólo hay que ver su colección de fotos en Facebook y Twitter), un clima inmejorable, playa, fútbol, tiempo libre, partidos del Barça (culé a muerte), amigos, gin-tonics, cervezas y  encima aún tiene tiempo para seguir aprendiendo, se hizo dos Máster Executive (MBA) seguidos, en 2011 y 2012 (en el primero fue cuando nos conocimos) y en ambos se graduó con Honores, siendo además el primero de nuestra promoción (¿no les decía que este tío es bueno?).

Desde luego Maikel es una joya, y haber tenido el placer de conocerlo y tenerlo como referencia es todo un honor.  Maikel, espero que la siguiente generación del iPhone tenga un procesador de ADI, igual te veo en San Francisco, en el Yerba Buena Center el próximo año en la presentación de la siguiente generación de teléfonos de la «manzanica mordía«, junto a todos los grandes de Cupertino, para poder decir «¡eh! yo conozco al morenito del pelo largo, sí, sí, el de la sonrisa «profiden» que está sentado en la segunda fila«.

Por Lucas Ferrera

Ingeniero en Informática, funcionario de carrera en una administración local y, sin embargo, buena persona. Me gusta la tecnología aplicada al servicio de los ciudadanos. Tío rarito a veces.

6 respuestas a «Procesadores norteamericanos en Gran Canaria»

Muy bien hecho Maikel, me alegra mucho ver a gente que le apasiona lo que hace y que disfruta de las otras cosas buenas que tiene la vida. Un saludo desde otro Canarion casi recien llegado a Holanda

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