De cómo Movistar mueve ficha

Desde principios de octubre las tiendas de Movistar están que no paran. La salida al mercado de la nueva oferta combinada Movistar Fusión está haciendo renacer a un gigante dormido.

A pesar de algunos intentos de las otras grandes operadoras por “ilegalizar” la oferta combinada frente a la CMT (Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones), finalmente Movistar se ha salido con la suya y ha puesto en el mercado la que, hasta el momento, es la mejor oferta de telecomunicaciones para el hogar que haya hecho una operadora nacional. La oferta combina, en un mismo paquete y una misma factura el servicio de ADSL, el nº de teléfono fijo con tarifa plana nacional y el nº de teléfono móvil con 550 minutos en llamadas y 1 Gb de transferencia mensual. Además, la oferta puede ampliarse para usuarios que tengan la suerte de tener fibra óptica, se le pueden añadir líneas móviles adicionales por 20 euros más al mes, se puede disponer de televisión, y otros añadidos que complementan la oferta.

Que conste que ni trabajo para Movistar ni les tengo una especial simpatía, pero reconozco que esta jugada ha sido maestra y con ella están volviendo a tener muchos clientes “de antes”. Yo he sido “de siempre” un cliente de Movistar (antes Telefónica) de ADSL, como la gran mayoría de nosotros. De hecho no teníamos otra opción hace más de veinte años cuando tuve mi primer ADSL (bueno, en ese caso creo que ni siquiera era ADSL sino que iba a través de la propia RTB con un modem que ocupaba la línea de teléfono mientras lo usabas). Cuando tuve la oportunidad de comprarme un teléfono móvil, lógicamente también acudí “al grande”. Primero con Moviline (esto ya es prehistoria), y después con Movistar. Creo recordar que por ese entonces ya se empezaba a ver algún tímido atisbo de Airtel, que luego se convertiría en Vodafone. El caso es que estuve con Movistar, con sus puntos, con sus promociones, con sus cambios de móvil, con su servicio al cliente cada vez más ineficiente y pesado y con una página web donde consultar facturas de lo peor que se ha diseñado en este mundo, y de eso algo entiendo. La web privada de los clientes de Movistar es la cosa menos amigable del mundo. Ahora ha empezado a mejorar algo, pero dista mucho de ser una web sencilla, amigable y donde tengas toda la información clara y a mano (sin perderte por innumerables opciones de menú).

Un día, hace ya unos cuantos, años abrí los ojos y, con la llegada y el auge de las OMV (Operadoras Móviles Virtuales) me subí a ese carro. Le dije “au revoir” a Movistar y me subí a SIMYO. Una OMV que usa la red de Orange, con un alta sin problemas, con el envío de la SIM por correo y con una web de gestión de la línea perfecta. Tiene lo que se espera de ella. Solamente la información que necesito, sin más florituras. Y todo prácticamente en una sola pantalla.

Mi aventura con SIMYO duró un par de años, lamentablemente tenía bastantes problemas de cobertura por la zona donde me muevo ya que Orange no tiene una red tan potente y con tanto alcance como las otras grandes operadoras, así que, aún estando contento con la filosofía de SIMYO el servicio no era el idóneo.

Así que hace poco más de un año me pasé a Pepephone, otra OMV que utiliza la red de Vodafone. Nuevamente el cambio fue muy transparente, la filosofía es la misma que con SIMYO, sencillez, buenos precios, una web amigable y sin compromisos de ningún tipo. Además, la cobertura de Vodafone en mi zona es muy buena, mucho mejor que la de Orange, con lo que con Pepephone tenía todo lo que necesitaba.

Me da mucha rabia ver como las grandes operadoras se aprovechan de los pocos conocimientos de la gente para “regalarles” móviles de última generación con compromisos de permanencia de 18 y hasta 24 meses, y con unas tarifas mensuales de 30, 40 o 50 euros, y la gente “se lo traga”. Veo gente de menos de 20 años, de la generación NI-NI, con un iPhone 4S o con un Samsung Galaxy S3 y me pregunto ¿como lo harán? ¿serán ricos? ¿serán tontos? No lo entiendo. Yo soy de los que pienso que cada uno debe tener el móvil que se pueda permitir, ni más ni menos. Las tarifas para llamar y navegar deben ser competitivas, no debe existir el contrato de permanencia, y que cada uno se compre el móvil que pueda, sin estar atado a tarifas “basura”. Esta es la forma de trabajar de muchas operadoras virtuales y por eso las elegí.

Pero viene Movistar con su Fusión y me produce un gran dilema. Ya tengo el ADSL con ellos pero el móvil y el tablet con Pepephone. ¿Qué hago? Tiene muy buena pinta. Hice números y me cuadra. Lo paradójico es que si contrato Fusión con ADSL + fijo + llamadas fijo-movil + línea móvil + multisim para la tablet me sale más barato que lo pagaba antes solamente por el ADSL + fijo. Así de claro.

Por tanto, me tengo que tragar mis propias palabras, y solamente por una cuestión económica he devuelto mi línea móvil y mi línea de tablet a Movistar, fusionándolo todo con los servicios que ya disfrutaba, eso si, con una permanencia de 12 meses. De cualquier forma, no me arrepiento, aunque cada vez que entro en su web algo se me revuelve en el estómago, ¡que cosa más mal hecha!, aunque hacen intentos por mejorarla.

En fin, habrá que esperar a ver como evoluciona el paciente. Daremos informes periódicos en los próximos meses.

Foto de Flickr bajo licencia CC.
Autor: sotolon2000

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