Trabajar en Informática en una Administración Pública (I)

Hoy comienzo una serie de entradas de lo que significa trabajar como «informático» en una Administración Pública.

Pues sí. Soy de esos tipos que trabajan en el área informática en una Administración Pública (AP), y no digo «para» una AP, sino «en«, es decir, soy empleado público (sí, me pagas tú y me pago yo mismo con mis impuestos), en concreto soy funcionario A1 (la escala superior de la Administración).  Porque empleados públicos haberlos haylos, muchos (en algunos casos demasiados) y de varias clases.  No todos los que trabajan para una AP son funcionarios, eso es algo que mucha gente confunde.  Veamos qué nos podemos encontrar:

  • Funcionarios. Eres funcionario si has pasado unas oposiciones para cubrir la plaza y has hecho un juramento/promesa en la toma de posesión de tu plaza. No firmas ningún contrato de trabajo, firmas una toma de posesión. Puedes ser «funcionario interino» cuando cubres una plaza por «urgente necesidad» (en esta modalidad, el funcionario no es fijo, sólo lo es mientras no se cubra su plaza) o «funcionario de carrera«, estos son «la creme de la creme«, los «Intocables de la Madre Patria«, este es el concepto que mucha gente entiende por «funcionario«, el «fijo para toda la vida» (hasta que algún día cambie, y espero que lo haga). Como funcionario puedes estar en una plaza A1, A2, C1 o C2, de eso depende la titulación necesaria para cubrirla (de más alta a más baja).
  • Laborales. El personal laboral es un empleado público que tiene un contrato de trabajo (que puede ser temporal o fijo), como en la empresa privada. La forma de cubrir una plaza como laboral suele ser menos exigente (menos exámenes, menos temario, menos condiciones), y en algunos casos incluso se cubren sin una selección previa, sino por imposición judicial, en la mayoría de los casos justificada por una mala práctica de la propia AP a la hora de tratar con empresas externas que realizan trabajos para ella.  Como laboral puedes estar en una plaza de tipo I, II, III o IV, según la titulación necesaria.
  • Eventuales. En el área de informática este tipo de puestos quedan restringidos a altos cargos. Son puestos de libre designación por parte del político responsable del área. Este personal cesa automáticamente cuando cesa una Corporación, cuando hay cambio de Gobierno. Incluso cuando un partido político repite en el poder este tipo de puestos suele cambiar.  Estos puestos no tienen sentido en Ayuntamientos pequeños o medianos, pero sí en el resto de AAPP.

Aunque no sea muy popular esto que voy a decir, considero que los departamentos de informática de las AAPP deberían estar «profesionalizados», es decir, dotados de personal cualificado que se dedique a planificar y a gestionar proyectos que sean ejecutados por empresas externas (aún más especializadas).  Las AAPP no deberían tener programadores, técnicos de sistemas, personal de atención a usuarios, operadores de sistemas o grabadores de datos (sí, sí, aún existen).  Lamentablemente la realidad es otra, y tiene su explicación. En muchas AAPP (o en casi todas) los primeros integrantes del departamento de informática no tenían conocimientos «informáticos», fueron aprendiendo sobre la marcha (con formación especializada o de forma autodidacta), con grandes sistemas, normalmente eran gente ligada al departamento contable o de nóminas, la informatización de las AAPP comenzó por ahí.  Esos fueron tiempos muy duros cuando tenían que esperar horas para que los procesos terminaran, eran «cuatro gatos«, se pagaba mal y se trabajaba mucho.

Pero el tiempo fue pasando, los grandes sistemas fueron cambiando, cambia la tecnología, cambian los cacharros, cambian las redes.  Lo grande ya no era tan grande aunque la AP sigue creciendo, empieza a entrar gente nueva en el departamento, se asignan nuevas tareas. Aparecen los primeros con un título de «informática«. Los nuevos sistemas, para los «nuevos«.  Cada uno va ocupando su lugar. Se crean nichos. Cada uno sabe de lo suyo. No suele existir en la AP un plan de formación continua específico para informática. Lo que sabes de Cobol de hace 25 años hoy no sirve para casi nada. Las metodologías de trabajo cambian. Los entornos de trabajo cambian. La tecnología cambia… ¿y los empleados públicos? cambian de una forma más leeeeenta. No se sienten motivados, no se sienten «obligados«, no se sienten «valorados«, saben que «su puesto no peligra«.

He visto personas que trabajaban en el departamento de informática que se encontraban incómodas en un entorno de ventanas (eso de usar Windows y el ratón era demasiado), he visto gente que trabajaba con tarjetas perforadas y no sabían ponerle la IP a un PC, he visto gente que sabía abrir y arreglar una impresora matricial y que era incapaz de manejar el menú en pantalla de una impresora laser moderna, he visto «jefes» que no sabían lo que era UML o ITIL, he visto gente que ocupaba puestos y tenía sueldos muy por encima de sus méritos, solamente porque «le tocaba» por antigüedad…

Pero también he visto técnicos que se esforzaban por aprender, que asumían funciones y responsabilidades muy superiores a las que tenían encomendadas, que se formaban en su tiempo libre, que no se asustaban por «lo nuevo«, que no decían «yo de eso no se«… de estos también haberlos haylos.

Los departamentos de informática en las AAPP no suelen ser ágiles. Suelen haber personas «agujero negro» donde confiarles un proyecto puede ser «perderlo para siempre«, o personas «pared«, donde rebotan todas las tareas hacia otra persona o grupo.  A veces no hay una buena comunicación, lo que provoca que la mano izquierda no sepa lo que hace la derecha (a lo mejor no sabe ni que existe una mano derecha). En muchas ocasiones ni siquiera se planifica, no hay una hoja de ruta o ni siquiera existe un mapa actualizado «de lo que hay«. A veces se gasta por gastar, se compran cacharros o se encargan proyectos que nunca se ponen en marcha.

Y en ocasiones también suena la flauta. Se consiguen implantar sistemas exitosos. Se usa la tecnología para mejorar el día a día, tanto del empleado como del ciudadano. Se abren nuevos canales de comunicación. Se empieza a planificar a más largo plazo. ¿Esto es la Administración Electrónica? No, de eso hablamos otro día.

Foto obtenida de Flickr bajo licencia CC, usuario Timitrius.

10 comentarios sobre “Trabajar en Informática en una Administración Pública (I)

  1. Buena explicación Lucas. Ahora faltaría otro artículo en el que se hablara de la externalización y de como por culpa de las administraciones y las empresas afines a las mismas, ésta se ha convertido en un mercado de carne. Se ha pasado de sacar contratos en el que en los pliegos se valoraba más el producto final y el valor añadido, a adjudicar directamente a la oferta de menor coste económico dejando de lado la calidad y de paso promoviendo contratos basura para el personal externalizado. Con esto tenemos también personal desmotivado y sin ganas de aprender y por tanto la pescadilla que se muerde la cola.

    Un saludo.

    1. Gracias Juan Carlos, en eso te doy la razón, y tampoco comparto los procedimientos que se convierten en meras subastas. El precio es importante y la Administración debe velar por contratar a precios justos, sin que estén «inflados» y sin que tampoco supongan una baja temeraria que haga peligrar la ejecución del contrato, aunque como siempre, hay empresas que prefieren ejecutar perdiendo dinero, con las consecuencias que tú bien explicas. De cualquier forma, los técnicos que preparamos ese tipo de procedimientos deberíamos tener los conocimientos suficientes para que esto no ocurra, o al menos, no propiciarlo.

  2. Buen post Lucas, yo personalmente soy de esos externos que en administraciones públicas, ya he estado con el Gobierno de Canarias y ahora en una empresa pública y llevas mucha razón. Espero tu post sobre la externalización, promete 😉

  3. Hola,

    Estoy de acuerdo contigo en muchas cosas pero no en otras.

    Yo si creo que tenga que haber programadores o administradores de sistemas en administración pública. Esta claro que hay valorar si existe volumen de trabajo para tener un administrador de sistemas a tiempo completo, sino fuera así siempre se puede valorar el centralizar los sistemas de varios (o todos) centro directivos y contratar según volumen trabajo. Por experiencia personal las externalizaciones (o privatizaciones?) en servicios continuos en el día a día son casi siempre un desastre (e:g Cibercentro), como decía un comentario más arriba al final se acaba recurriendo a cárnicas que no aportan nada (solo carne). En la entrada de externalizaciones podrías poner un ejemplo de caso de éxito de cau en administración pública?. Hay que explicar también a la gente que esas externalizaciones que se hacen con empresas privadas son siempre con fecha de caducidad, y que cada x años la administración se puede ver con un problema al sacar a concurso nuevamente a concurso ese servicio, por tema de subrogaciones de contratos, etc. Y eso cuendo no pasa que la empresa privada está mal gestionada y no hay un ERE o una suspensión de pagos.

    Criticas la formación en la administración pública, y te doy la razón no existe o es pésima, pero antes que mal cubrir un servicio con una cárnica en la que sólo se beneficiará el «empresaurio» de turno, porque no se intenta lograr planes de formación continua para el personal ya existente, yo creo que la gente que no quiere aprender y mejorar aptitudes es un porcentaje pequeño. Me acuerdo al principio cuando a la gente de mi trabajo le hablabas de ITIL, COBIT, MAGERIT, ISO27001, la verdad es que te miran un poco extrañados, pero cuando explicas que un departamento de TI es casi igual aqui que en UK, Francia o Alemania, y que todo lo que había que escribir sobre sus problemas y soluciones y ya está escrito, la gente es receptiva y se interesa por el tema. El interés en aprender también depende mucho del nivel de docente, existen excelentisimos profesionales en el ámbito privado, normalmente dados de alta como autónomos, que pueden aportar y enseñar mucho, y sobre todo despertar interés. Alguna vez he visto como se ganan concursos de apliaciones-sistemas carísimos y la formación la da un «pipiolo» que ha recibido un curso de dos semanas un mes antes, en fin.

    Yo creo que la colaboración administración publica – empresa privada debe de existir, pero en proyectos especificos (e:g implantación de sistemas o formación), recurriendo a profesionales que aporten valor al proyecto.

    Vaya rollo. En fin, que espero próximas entradas pues el tema promete ser apasionante.

    Salu2

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