Categorías
Entrevistas Personas

JAVA (esto no va de programación)

Si hago la aclaración en el título es para que nadie se lleve a engaño.  Al ser este un blog sobre tecnología y empezar con el título de «JAVA» cualquiera que esté en este mundillo creería que este post sería una disertación sobre las bondades y maldades de este lenguaje de programación.  Pero no, nada más lejos de la realidad, en la isla de Java, en Indonesia, concretamente en Surabaya, es donde vive Victor Henríquez, un grancanario, que vivía en Teror, y que a finales de 2010 decidió dejar un buen trabajo en esta isla, para irse a otra isla, un poco más lejos, a por un sueño.  Dejar atrás toda su vida, su casa, su familia y sus amigos por hacer lo que más le apetecía no debe ser fácil, pero se armó de valor y fue a por ello.

Unos años antes, tuve la oportunidad de coincidir con Victor en la entidad para la que yo trabajaba, y de hecho, hablando con él estos días, me recordó que yo le hice la entrevista para entrar a trabajar (¡y al final lo seleccioné!), eso sí, de becario, porque todos tenemos un comienzo.

El caso es que apenas coincidí con él porque no estábamos exactamente en la misma ubicación física, pero sí en el mismo departamento, así que cuando me enteré de que unos años después estaba viviendo en Indonesia me sorprendí muchísimo (¡que demonios hace allí!).  De hecho, supe de la noticia por amigos de amigos, y que además estaba escribiendo toda su peripecia en un blog, Viviendo en Indonesia.  Desde entonces estoy suscrito por email a sus entradas y lo sigo con esa curiosidad, rozando el cotilleo, que me produce conocer de primera mano lugares y situaciones tan distintas a  las que estoy acostumbrado.  Como le comenté a él, a veces me parece estar viendo Callejeros Viajeros cuando leo sus entradas en el blog. Comenzar de cero en un pais lejano, sin conocer el idioma (apenas hablan inglés), sin conocer las costumbres (es un país islámico) y sin apenas conocer a nadie no debe ser nada fácil, pero ¿quién dijo que buscar tu felicidad tuviera que ser algo sencillo?.

Bueno, vale, me estoy poniendo algo melancólico, ¿y que tiene que ver todo esto con la tecnología? Ahora entro a ello.  Victor es Ingeniero en Informática, le tira más la parte de sistemas, pero no se arruga ante una buena programación (y a veces de las duras, en C). Trabaja en remoto desde Java (teletrabaja) para una empresa de Gran Canaria, SingularFactory, una empresa de desarrollo joven pero sobradamente preparada (hablaremos de ella y sus proyectos próximamente).  Se encarga de la parte de sistemas, administrando los servidores de la empresa, aunque también programa de vez en cuando, en PHP y en Java (ahora sí, el lenguaje), participando en proyectos tan interesantes y sesudos como los siguientes:

  • Transformer4, un proyecto científico a disposición de investigadores (¡y de todo aquel que logre entenderlo!) en el que han participado varias instituciones públicas y empresas privadas de Gran Canaria. Nota mental: profundizar en este proyecto por el gran número de entes participantes, tiene que ser algo bestial.
  • SIMLinks, un simulador de riesgos industriales.  También se trata de un proyecto al alcance de investigadores y científicos que permite (copio y pego) «…realizar el estudio de la distribución espacial de intensidades de radiación térmica y/o sobrepresiones para incendios de charco, dardos de fuego, BLEVE (Boiling Liquid Expanding Vapour Explosion), explosiones de nube de vapor no confinada (UVCE), explosiones físicas y explosiones químicas.«

No voy a dar los detalles de lo que hacía exactamente, aunque me lo contó por encima, porque hasta yo mismo me perdía un poco con los tecnicismos, así que mejor no meto la pata.

Un inciso, ¿saben dónde compra Victor los productos de su tierra cuando le apetecen? Efectivamente, en MadeInCanaryIslands, y si no vean esta entrada en su blog.

Para trabajar desde Indonesia y coordinarse con el personal de Gran Canaria, Victor tiene que adaptar su horario de trabajo al de Canarias (allí hay 6 o 7 horas más), así que con la diferencia horaria, digamos que trabaja en turno de tarde, de 15:00 a 00:00 (medianoche), con una hora para cenar.  También me reconoce, como pasa casi siempre, que el horario de salida es estimado, ya que como te líes, acabas a la 01:00 o las 02:00 de la madrugada.  Trabajar desde casa exige mucha disciplina, así que Victor es un chico serio y lo cumple a rajatabla (¡casi siempre!).

Como herramientas de trabajo y coordinación, además del correo electrónico y Skype (audio y vídeo), trabaja con Basecamp, un software de gestión de proyectos en la nube, que le permite a la empresa tener organizado los proyectos, las teras, los recursos, los tiempos, los costes y todo lo necesario para tener un control completo sobre la vida de los proyectos.  Para la productividad personal utiliza Wunderlist (del que también yo soy fiel usuario) y Tomboy, para escribir y enlazar notas.

Todo su trabajo es posible, lógicamente, gracias a un ordenador y a una conexión a Internet, pero justamente esto último es donde más se queja Victor.  Conseguir una conexión a Internet decente por cable en su zona es casi imposible, así que lo mejor que ha encontrado es una conexión 3G (mediante un modem USB) que tiene una cobertura aceptable y puede trabajar con comodidad, pero sin holgura (¡nada de ver películas online!). En las últimas semanas, Victor ha cambiado su apartamento por una casita en otra zona de la ciudad, donde espera encontrar una mejor cobertura por cable.  Victor me confiesa que su cruzada personal en estos momentos es conseguir una buena conexión a Internet, ha probado muchos operadores, fijos y móviles, pero no acaban de convencerle. Me parece verlo como a Vivian Leigh en Lo que el viento se llevó, en un cálido atardecer junto a un paraje tranquilo de Surabaya diciendo «¡A Dios (¡Alá!) pongo por testigo que jamás volveré a tener una conexión a Internet tan lenta!«, en la escena siguiente se vería a Victor con su moto adentrándose en el bullicio de la ciudad al caer la noche mientras por su cabeza pasan los comandos del shell de Linux que tiene que teclear nada más entrar por la puerta de su nueva casa…

Categorías
Administración Pública Cabildo de Gran Canaria Otros

Un mal ejemplo de disponibilidad web – Cabildo de Gran Canaria


Esta es la respuesta que recibo al acceder a la web del Cabildo de Gran Canaria, hoy 6 de junio de 2012 a las 22:30.

Esto es lo que no debería suceder en una Administración Pública que pretende ser la referencia en la isla de Gran Canaria.  Por mi propia experiencia en el acceso a este portal corporativo de la entidad que representa a toda una isla (900.000 habitantes) y que debería ser referente en la implantación de la Administración Electrónica, compruebo que más a menudo de lo que debería, la web del portal corporativo del Cabildo de Gran Canaria permanece inaccesible.

Una Administración que debería ofrecer (pero aún no lo hace) un servicio online al ciudadano para la tramitación de expedientes las 24 horas al día, los 7 días de la semana (24×7) no puede permitirse esta imagen tan nefasta, más propia de pequeñas empresas sin mantenimiento informático que de una entidad que cuenta con un presupuesto de más de 3 millones de euros en el Servicio de Nuevas Tecnologías y Comunicaciones en 2011 (los presupuestos del 2012 aún no han sido publicado en la web).

Lo más probable es que mañana, a partir de las 8.00 de la mañana, el servicio esté completamente restablecido, ya que es la hora de incorporación del personal funcionario encargado del mantenimiento de la web.

Hay muchas cosas mejorables en la gestión de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en las AAPP de la isla, y ésta es una de ellas.

Categorías
Otros Proyectos

Hecho en las Islas Canarias

Una gran idea.  Eso fue lo primero que pensé cuando vi el proyecto. Cuando además me voy enterando de que detrás del mismo hay una pequeña empresa de Gran Canaria (Up2Dreams Servicios Web S.L.), y que encima una de las dos socias es una vieja conocida de este mundillo (al fin y al cabo esto es una isla y nos conocemos todos), mayor alegría si cabe.

MadeInCanaryIslands

Natalia Acosta (Ingeniera Técnica en Informática)  y Cristina Ponce (Licenciada en Económicas y Máster en Comercio Exterior) han unido sus conocimientos en cada área, su experiencia en el mundo del turismo y los viajes, su esfuerzo personal y sus ganas de emprender para crear un proyecto que trata de llevar lo mejor de las islas al mundo entero (http://www.madeincanaryislands.com). Alimentación, Cosmética, Vinos, Licores, Productos Gourmet y Artesanía son los productos que comercializan, pero todos made in Canary Islands. Desde que se pusiera en marcha en noviembre de 2011 no han parado de crecer (¿crisis? ¿quién dijo crisis?).  Han visto un nicho de mercado poco explotado (¿quién no ha visto a los turistas curiosos en las tiendas de alimentación de los aeropuertos canarios para comprar esos productos típicos de las islas?), y han sabido escoger el nombre del dominio (¡que suerte que estuviera libre!), porque es muy fácil llegar a la página desde cualquier buscador tecleando «made in canary islands» y encontrar este tienda de e-commerce, que además de en español está también en inglés y alemán (los dos idiomas que usan la mayoría de turistas llegados a las islas).

La web está pensada no solo para turistas que visitan las islas, prueban nuestros productos (que los tenemos, muchos y muy buenos) y deciden volver a probar en su país, sino para todos aquellos canarios que viven en el extranjero (o en la península) que añoran sus productos, pero que es imposible encontrarlos en sus ciudades de residencia.

No me imagino cómo debe saber un buen queso Maxorata en Bruselas, o un tazón de leche con gofio La Piña en Boston, o un cubata de Ron Arehucas blanco en Londres, o incluso una copita de Stratvs Tinto crianza en Tokio.  Pues todo esto es posible gracias a esta web. Clientes españoles, norteamericanos, alemanes, ingleses, noruegos y hasta japoneses se han interesado y han comprado.  Clientes que compran a los pocos días de poner en marcha en la web y sin haberlo publicitado aún (¡viva Internet y la indexación de los buscadores!), clientes reincidentes que desde Noruega hacen su pedido mensual de Ron Miel («…el mejor del mundo…»), según sus propias palabras, clientes que empiezan por probar y se quedan enganchados, pero seguro que la gran mayoría, clientes satisfechos con el servicio y la calidad de los productos.

Una de las cosas que me gusta de la web, además de su sencillez, facilidad de uso y agilidad, es que permite comprar sin estar registrado.  Es decir, no hay que crearse un usuario en la web para comprar, eso sí, los datos hay que darlos igualmente porque el envio debe ser a una persona y dirección postal concreta, pero no te obliga, como muchas otras webs, a tener tu usuario registrado.  Esta modalidad de usuario anónimo me comentan que tiene mucho éxito porque la gente ya está cansada de recordar tanto usuario y contraseña, o simplemente que al ser la primera compra son más cautelosos y prefieren un poco más de libertad sin tener que registrarse. Cuando se produce una segunda o tercera compra y han visto que las anteriores han ido bien, optan por registrarse y de esa forma no tener que poner siempre todos los datos personales, además de que con el registro pueden recibir ofertas y cupones de descuento exclusivos para compras futuras (¡eso es fidelización!). Además de la web, podemos seguir a la empresa en Facebook, Twitter y por el blog que mantienen actualizado casi a diario (¡ya quisiera yo!). También existe un catálogo virtual para el iPad que puede ser descargado gratuitamente desde la Apple Store, pero sinceramente creo que este desarrollo, aunque visualmente es muy atractivo, tiene poco de interactivo (excepto unos códigos QR para ciertos productos) y es poco más que tener un catálogo de papel pero en el iPad, ¡y todos sabemos lo que duran los catálogos de papel en casa!, no creo que aporte nada nuevo a lo que ya tiene la web. Seguro que en un futuro optarán por una aplicación de compras directamente desde el iPad, que cada vez se utiliza más para ello (mi mujer es adicta a comprar en Mango desde el iPad, ¡un peligro para las tarjetas de crédito!).

El surtido es bastante completo, aunque dado que no llevan tanto tiempo en el mercado, me comentan que poco a poco se irán introduciendo nuevos productos autóctonos de todas las islas, seguro que más de uno hecha en falta algún que otro producto típico, pero todo se andará…

Esto de los negocios de venta por Internet siempre me ha parecido curioso, uno realiza un pedido desde cualquier ordenador en cualquier parte del mundo y hay un par de chicas en Telde que te preparan el pedido con mucho esmero, lo empaquetan y lo envían, bien por Correos o bien por mensajería y lo tienes en casa en unos días, para disfrutar de todo lo que aquí tenemos.  Esto no hace sino acercar un poco más las Islas Canarias al resto del mundo a través de las cosas bien hechas.

Pero ¡ojo! esto no es todo, la visión de futuro de estas emprendedoras va más allá, ¿por qué quedarse en las Islas Canarias?, ¿por qué no otras regiones? ¿por qué no otros países?. Y tanto que lo pensaron, han creado la franquicia MadeInStores, que trata de replicar el modelo de negocio de MadeInCanaryIslands a otras regiones para que puedan publicitar y comercializar sus productos típicos.  Hace pocas semanas se ha abierto la primera franquicia fuera de las islas, MadeInAndalucía, que comienza a dar sus primeros pasos en el sur de España. Sin duda alguna, la guinda sobre el pastel de una gran idea a la que le deseo el mejor de los resultados.

Categorías
ULPGC

La ULPGC saca buenas notas en Software Libre

Hace unos días conocí el informe del Ranking de universidades españolas en Software Libre, un estudio realizado por un grupo de expertos que analiza el compromiso de las universidades españolas (públicas y privadas) en el uso y difusión del software libre. El estudio es extenso, y analiza 37 indicadores repartidos en 7 dimensiones (Producción, Docencia, Cultura en Software libre, Tecnológicos, Divulgación, Webimetría e Institución).  Para cada uno de esos criterios se asignó un peso y se evaluó a cada universidad con una nota concreta por criterio. El resultado final es la suma de las puntuaciones para cada criterio ponderadas por cada uno de los pesos, dando lugar a un indicador que llaman IDSL, que mide el compromiso que las universidades adquieren con la difusión del software libre.  El informe deja a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en 6º lugar, de las 73 universidades evaluadas (¿tenemos tantas universidades?).

Esta hoja de cálculo (en formato .ods de OpenOffice / LibreOffice) recoge todos los datos, las puntuaciones por criterio y dimensión. Además, por comunidades autónomas, Canarias está en primer lugar, ya que las buenas notas de la ULPGC se juntan con las aún mejores notas de la Universidad de La Laguna, que se encuentra en un más que honroso tercer puesto.

La siguiente imagen muestra los aspectos en los que más destaca cada universidad, siendo el aspecto más destacable en la ULPGC el Apoyo institucional.

Aspectos destacables en software libre de las universidades españolas

Sin duda alguna, la Oficina de Software Libre de la ULPGC es la principal responsable de estos buenos resultados y desde aqui muestro todo mi apoyo y admiración por esta labor.

Categorías
Otros

Mis comienzos con la tecnología

Voy a empezar con un post personal, un poco al estilo de abuelo cebolleta, para que me conozcan un poco más…

Todo comenzó en los años ochenta, yo era un niño de poco más de diez años que vivía en en el norte de Gran Canaria, buen estudiante, jugador de ajedrez en el colegio (asistí a campeonatos insulares y obtuve algún trofeo que otro), tímido, reservado y casi nulo en los deportes. Sí, lo se, es un estereotipo del informático, pero así era yo.

Me gustaba escribir historias, cuentos, pero como era un señorito, y mi padre, con todo su esfuerzo, se lo podía permitir, me quiso comprar una máquina de escribir eléctrica (ya teníamos una manual, pero claro, eso de dar a las teclas tan fuerte me resultaba un tanto pesado), así que lo convencí para que me comprara una Olympia, eléctrica, con tecnología de margarita. Eso era una gozada, tenía una pantalla de 40 caracteres, podía escribir toda una frase, verla en la pantalla y después enviarla a imprimir (un mini procesador de textos), toda una revolución. Podía corregir el texto en la pantalla antes de imprimir, pero  lo mejor de todo es que, una vez impreso incluso podía borrar lo que había escrito. Disponía de una cinta borradora (en blanco), que imprimía las letras que había escrito antes pero en color blanco, sobreimpresa sobre la anterior. ¡Guau, una pasada!  La calidad de las letras era muy buena, mucho mejor que las máquina manuales, que ya entonces me parecían obsoletas.

Antes de entrar al Instituto de Bachillerato, entre 7º u 8º de la EGB, tuve mi primer ordenador, eran los comienzos de la informática personal (en Canarias, claro). Mi amigo Ramón se había comprado el primer ordenador personal por excelencia, el Sinclair ZX Spectrum, de 8 bits, negro con su banda multicolor, muy bonito. Pero yo lo hice un poco más tarde, así que me hice con un flamante Commodore 64, exactamente como el de la foto. Hombre, esto ya era otra cosa, nada que ver con el ZX Spectrum.  El ordenador era tal cual se ve, había que conectarlo a una tele, por el cable de la antena, y sintonizar en la tele hasta buscar el canal por el que emitía el ordenador (si el ordenador estaba apagado se veían un par de rayas negras en la pantalla, y si lo encendías se veía una pantalla de bienvenida como esa).

Podía cargar programas y juegos con el pedazo de periférico que se ve al lado, que no era otra cosa que un lector de cintas de casette. que se conectaba al ordenador y al que había que darle los comandos adecuados para que leyera de la cinta, teniendo cuidado de poner en marcha el play para que el ordenador empezara a interpretar los sonidos que de ese engendro salían.  Recuerdo que tenía un juego de deportes de las Olimpiadas (yo deporte no practicaba pero en el ordenador no había quien me ganara) que tardaba en cargarse unos 25 minutos, con el inconveniente de que a veces, durante la carga algo iba mal y había que repetir el proceso de nuevo. Con este ordenador empecé a hacer mis pinitos con la programación, en el lenguaje Basic, asistí a un curso de programación y recuerdo pasarme horas y horas copiando códigos de libros para obtener maravillosos resultados como mover un punto por la pantalla, o conseguir que sonara una melodía por los altavoces.

Cuando entré al Instituto, ya la cosa no era para estar jugando, necesitaba algo más, así que me compré (compraron) un PC compatible (en aquella época se llamaban así a todos los equipos que debían ser compatibles con el original, IBM), esta vez se trataba de un Amstrad PC1640, como el de la foto. Esto era algo más profesional, un sistema operativo más avanzado, dos disqueteras de 5 1/4, pantalla a color (hasta 64 colores), sonido mejorado, vamos, un fuera de serie, eso sí, sin disco duro. Cada vez que encendía el ordenador, para que funcionara, tenía que cargarle 5 disquetes que servían para cargar el sistema operativo en memoria, y una vez cargado ya podía empezar a disfrutar de él, esta operación inicial me llevaba sus buenos cinco minutos largos.

Este ya tenía procesador de textos, gestor de archivos y tratamiento de imágenes.  Recuerdo hacer los apuntes del instituto con este cacharro.  Con el equipo también adquirí una impresora matricial de la marca Brother, ruidosa como todas ellas, pero muy chula para imprimir los trabajos.  Esa impresora, como todas las matriciales, permitía el papel contínuo, que utilizaba para imprimir los apuntes.  Aún recuerdo la cara de un profesor de Biología, antes de un exámen, cuando me vio con mis apuntes impolutos, pasados a ordenador, cuando todo el mundo llevaba sus apuntes a mano (como debía ser en esa época).  Eso ya era un signo claro y evidente de lo que me esperaba en el futuro, ya por aquel entonces era un poco friki con esto de la tecnología y parece que aún lo sigo siendo, pero eso ahora ya no es tan raro.

Resumiendo, de aquellas aguas vienen estos lodos, con estos comienzos cómo no me me iba a dedicar a esto.  Como podrán imaginar, a partir de ahí todo fue in crescendo, me pase a un PC con disco duro, luego con más disco duro, después con más memoria, después con mejor tarjeta gráfica, mejor tarjeta de sonido, mejor monitor, otro ratón, un teclado más chulo, después vino Internet…. y eso lo cambió TODO, pero eso es otra historia.