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Jorge Boedo, toda una vida ligada a las TIC’s

Cualquiera que haya trabajado en puestos de responsabilidad en el área TIC en la Administración Pública (y también en grandes empresas privadas) de Gran Canaria conoce a Jorge Boedo, un histórico del mundo comercial de tecnología en Gran Canaria.  Los que hemos tenido la suerte de conocerlo y trabajar con él podemos afirmar que detrás de esa fachada siempre impecable, detrás de ese acento uruguayo/argentino y detrás de esas palabras siempre amables y con una vocación comercial innata, se encuentra un tipo sencillo, conversador, dialogante, que ha tenido que luchar mucho en esta vida, y que, sin pretenderlo, se ha convertido en toda una referencia comercial en un mundo tan cambiante como el de la tecnología.

Jorge Ricardo Boedo Sosnierz, más conocido como Jorge Boedo, fue durante casi veinte años comercial de grandes cuentas de Informática El Corte Inglés (IECISA) en Gran Canaria, y en los últimos siete años ha sido el Director Comercial de CITEC S.L., una empresa del grupo Global (Salcai-Utinsa) nacida como una spin-off de su departamento de informática.  Jorge ha visto y ha vivido mucho en este mundo de la tecnología, y en estos días, a punto de jubilarse y «pasar a mejor vida«, reconoce que ha tenido mucha suerte y que para nada puede quejarse de lo que le ha tocado vivir.  Siempre muy humilde y poco dado a la autocomplacencia, me sigue diciendo que la gente siempre le ha visto mucho mejor de lo que es, y que no se explica que haya llegado donde ha llegado, dice que ha sido cuestión de suerte.  Yo no creo que haya sido suerte, supongo que ha sabido montarse en el tren que mejor le venía en cada momento, aunque es verdad que el tren siempre pasaba a su lado, pero él ha tenido que dar el salto, montarse y buscarse la vida como mejor sabía, y eso ya no es suerte, es el buen hacer.

Jorge vino a España huyendo de los conflictos que, allá por el comienzo de los años 70 se estaban produciendo en Uruguay.  Con unos estudios técnicos similares a una Formación Profesional, se dedicaba a arreglar todo tipo de aparatos electrónicos, porque era lo que le gustaba. Desde los 18 años ya ocupaba puestos de comercial en distintas empresas de Uruguay. Con tan solo 22 años y 3.000 pesetas en el bolsillo, un buen vecino y amigo gallego (propietario de una carnicería cerca de su casa en Uruguay) le pagó un billete de ida en barco hasta Vigo.  Fue un viaje largo y duro, sabía que era un viaje sin retorno, y tampoco tenía muy claro que iba a encontrar aquí. Tenía referencias de un compatriota que regentaba una cafetería en la Estación de Autobuses (Guaguas) de Santiago de Compostela, aunque no estaba seguro de que todavía tuviera el negocio.  Por fortuna, cuando llegó a Galicia, se buscó la vida para ir a la cafetería de la estación de guaguas de Santiago y se produjo un encuentro afectuoso.  La idea de Jorge era empezar a trabajar de camarero o de «lo que fuera«.  Pero en ese momento el propietario de la cafetería no tenía trabajo para él, pero podía ayudarle a desplazarse hasta Oviedo, donde el hermano del carnicero de Uruguay tenía un bar.  Y así lo hizo, al día siguiente de llegar a España estaba en Oviedo, en el bar del hermano del carnicero y ese mismo día conoció a un comercial que visitaba regularmente el bar y que vendía máquinas registradoras de la marca SWEDA, toda una referencia tecnológica de la época. Y Jorge empezó a desplegar «su encanto«, una breve conversación con el comercial haciendo valer sus conocimientos técnicos y comerciales de este tipo de «cacharros», hicieron que, después de un par de horas, el comercial regresara al bar para, una vez hablado con su jefe, ofrecerle a Jorge su primer empleo (¡a los dos días de llegar a España!). SWEDA necesitaba un comercial/técnico para cubrir ciertas zonas de Asturias, pero se trataba de zonas alejadas del centro, lo que le obligaba a desplazarse en coche.  Jorge no tenía carnet de conducir, pero ello tampoco le supuso un gran problema.  Al día siguiente (era jueves) se presentó en una academia para aprender a conducir y le contó su historia al dueño.  Aquí entra en juego otra persona que confió en Jorge y lo ayudó mucho.  Dada la urgencia, el dueño se comprometió a enseñar a conducir a Jorge durante todo el fin de semana, pero él tenía que poner de su parte esudiándose el libro para la parte teórica. Al siguiente miércoles, en menos de una semana, Jorge se presentó al exámen teórico y práctico. El teórico lo pasó sin problemas (por encima de otros seis aspirantes que ya se habían presentado más de una vez) y el práctico tuvo la suerte de que el examinador tenía un buen día y ni siquiera tuvo que hacer el recorrido completo, y de hecho ni tuvo que aparcar.  Era uno de esos días en los que todo le vino rodado.  Y así obtuvo el carnet, bueno, realmente aprobó, el carnet físico no lo obtendría hasta pasados unos meses (ya saben, los trámites burocráticos).  Pero Jorge necesita poder conducir cuanto antes.  Así que se plantó en la Delegación de Tráfico de Oviedo para hablar con el máximo responsable.  Recordemos que era el final de la época franquista.  Los burócratas eran muy respetados, sus despachos eran impresionantes y todo estaba rodeado de un ambiente muy formal.  Jorge estaba nervioso, pero su determinación era más fuerte que todo lo demás. Nuevamente, y para su sorpresa, el Delegado de Tráfico, un hombre serio y de gran influencia, le recibió con los brazos abiertos, le gustó su historia y le facilitó los trámites para poder conducir «legalmente» sin tener el carnet de conducir, y además, le tramitó todo lo necesario en la Seguridad Social para poder tener a punto el contrato de trabajo. El Delegado tiró de teléfono y llamó a uno de sus contactos en la Seguridad Social de Oviedo (en un edificio que estaba frente a Tráfico). En una hora, Jorge solo tuvo que salir de un edificio, recorrer unos pocos cientos de metros y en la puerta del edificio de la Seguridad Social le esperaba un funcionario con todos los papeles en regla para poder darse de alta en la Seguridad Social y poder firmar el contrato de trabajo con SWEDA.

¿Suerte? Igual hubo algo de ello, pero seguro que también influye ese «halo» que desprende Jorge allá por donde pasa.  En poco más de una semana de haber llegado a España prácticamente con lo puesto, ya tenía un contrato de trabajo, carnet de conducir, coche que le ponía la empresa y una cartera de clientes a los que tratar de venderle una «caja registradora«.  Y vaya que si vendió.  Trabajó más de dos años para esta empresa con unas ventas muy por encima de lo que todos esperaban, y encima, al cumplirse los dos años, por contrato el coche pasaba a ser suyo.

Después vino Olivetti.  Fue otro tren que no dejó pasar. Tras una formación intensiva de quince días en Barcelona con todo pagado, mientras sus compañeros se dedicaban a malgastar el tiempo que no estaban de formación, Jorge se concentraba en sus estudios para ser el mejor. Y lo consiguió. Fue el mejor de su promoción y volvió a Asturias a «vender lo que hiciera falta«.  Ahora ya se pasó al mundo de las fotocopiadoras, y nuevamente hizo carrera. En Olivetti coincidió con el abuelo de Letizia Ortiz, la Princesa de Asturias. Él era un comercial veterano y Jorge solo acababa de empezar en la empresa, pero se forjó cierta amistad que le llevó a intimar con él y a conocer a su familia.  Jorge me comenta entre bromas que tiene el orgullo de haber besado a la princesa Letizia, eso sí, se trataba de un beso inocente a la que entonces era una niña asturiana de buena familia (quién le diría a él que ahora es la futura Reina de España).

En Olivetti ganó muchos viajes de incentivos por sus ventas, pudo recorrer mundo gracias a los frutos de su trabajo incansable.  Y entones se cruzó en su camino otro grande de la tecnología, NCR. Vio un anuncio en el periódico en el que se buscaba «al mejor vendedor de informática de España«, tal cual. Nuevamente se subió a ese tren. Hizo la entrevista en Madrid, con todos los gastos pagados.  Los otros aspirantes, todos muy bien arreglados y con buen porte, con muchos estudios, le hicieron pensar a Jorge que no tenía ninguna posibilidad. Creía que no tenía nada que hacer con semejante puñado de talento.  Pero fíjate por donde, Jorge llegó a la final con otro aspirante. Y la balanza volvió a caer de su lado. Es evidente que «algo» tiene que lo hace especial.

Pero su puesto en NCR vendría con una «sorpresa».  Lo necesitaban en Canarias, para expandir el negocio.  Lejos de ser un problema, y dado que NCR corría con todos los gastos, Jorge y su familia (ya le había dado tiempo de casarse y tener hijos) se trasladaron a vivir a Las Palmas de Gran Canaria. Aquí comienza su relación con Gran Canaria.

Su puesto en NCR no duró demasiado. Volvió a Olivetti, tambien en Gran Canaria, pero tampoco duró mucho y se volvió a ir al poco tiempo de forma pactada. Y entonces es cuando, en el año 1984 un headhunter de IECISA se cruzó por su camino, y tampoco lo dejaron escapar.  En IECISA fue donde se labró un nombre con letras de oro en el mundo comercial en Gran Canaria. Batió todos los records de ventas a nivel nacional. Fue el tercero en volumen de facturación en toda España dentro de la compañía. Sus ventas en Canarias suponían el 85% de todas la ventas de IECISA. Y a pesar de no ser el primero en facturación, sólo su volumen de beneficios (no es lo mismo venta que beneficios) era mayor que la suma de los beneficios obtenidos por los otros cuatro de mayor facturación juntos (el 1º, 2º, 4º y 5º).  De hecho, Jorge daba más beneficios a IECISA que todos los comerciales de Cataluña juntos. ¿Son o no son datos espectaculares?

Después de casi 20 años de profesión, y a pesar de sus números, llegó un día en el que Jorge resultó «molesto» para una empresa que, siendo una de las mayores consultoras de IT a nivel nacional e internacional y con gran reputación, tiene una estructura y unas formas de trabajo que recuerdan más a otros tiempos, estando muy lejos de ser una empresa «abierta» y con «aire fresco«.   Así que, en el año 2004, Jorge decidió bajarse de ese tren que ya no era el AVE de la tecnología, sino que se había convertido para él en «el tren del infierno«.  Con un acuerdo entre ambas partes, no exento de polémica, Jorge pudo llegar a una nueva estación.  Allí lo estaría esperando Pedro Suárez, Consejero Delegado de DESIC S.L. (Desarrollos y Sistemas Informáticos Canarios S.L.) para ofrecerle un puesto a su medida, primero como Adjunto a la Dirección de DESIC y dos años más tarde como Director Comercial de CITEC S.L.

Pero ya no era lo mismo, desde 2004 hasta ahora mucho ha cambiado el tema comercial de la tecnología. No es lo mismo partir de una empresa grande que llegar a una no tan grande y donde las cosas se hacen de otra forma. Vender en estos últimos años se estaba convirtiendo en una lotería, y aquí sí que había que tener suerte.

A pocos días de su merecido retiro, Jorge espera poder dejar de lado este mundillo que lo ha mantenido activo durante más de 40 años. Su visión de la tecnología ha cambiado mucho en ese tiempo, empezar por máquinas registradoras y acabar vendiendo blades o software de virtualización es como haber vivido desde el pleistoceno hasta la revolución industrial en un par de decenas de años.  El mundo de la informática se mueve muy rápido y Jorge ya no tiene tantas ganas de seguir su ritmo.  Ahora mismo él prefiere disfrutar de su familia, de su afición por la ciencia ficción, de su «caro» hobby por las cámaras de fotos Leica (tiene más de cuarenta en su casa) en el que no deja pasar ninguna oportunidad en ebay para hacerse con otro modelo para su colección.  Es un fiel seguidor de mi blog y a él le debía esta entrada, aunque si fuese por detalles, tendría para escribir al menos diez entradas más.  Igual Jorge hace que me ahorre el trabajo de escribirlas y termina el libro que un día empezó pero que no se decide a publicar: «La trastienda del éxito«.  Si se vende tan bien como lo ha sabido hacer él ya tiene un futuro asegurado, y el de varias generaciones.

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Sylion, simplicidad y diseño

¿Qué hace un Ingeniero Industrial sevillano de 32 años residente en Gran Canaria con un socio de Orense para ganarse la vida?  No, no es ningún acertijo, es lo que me he encontrado hace unos días. Me encanta cuando me pongo a investigar sobre proyectos y unas personas me llevan a otras. Todos estamos conectados en esta isla (¡joder, como en Perdidos!), cada vez lo tengo más claro.  El problema va a ser cuando se me acaben las conexiones, pero de momento tengo mucho material pendiente (y el que seguro aparecerá).  Justamente preparando un post sobre otra empresa canaria y sus proyectos internacionales me surgió el nombre de Fernando García Torcelly y de su empresa, Sylion Development. Sin cortarme un pelo, como suelo hacer, me pongo en contacto con él para que «me abriera su alma» (lo se, me he pasado) y me cuente algo más acerca de lo que he visto en su web, www.sylion.com.

Ya de entrada me da una buenísima impresión.  Me encantan este tipo de webs, claras, simples, que van al grano.  ¿Qué vendes? ¿Manzanas? Pues quiero ver manzanas en tu web, no la historia de los productores de manzanas en la huerta murciana.  ¿Qué hace Sylion? Productos de software, pues ¡enséñame esos productos!  Y así lo hacen.

Fernando creó Sylion en septiembre de 2009.  Se vino a vivir a Gran Canaria en 2001, pero no vino tentado por nuestras playas, nuestro tiempo, nuestra gastronomía y nuestras mujeres…. ¿o sí?  Pues mira sí, pero casi mejor esto último. Una canaria conquistó el corazón de este sevillano y él no se lo pensó dos veces, dejó la ciudad del Alcázar y la Giralda y se vino a disfrutar de la isla redonda.  Estudió la especialidad de Organización Industrial (¡conozco a varios de esta rama y son muy buena gente!) y siempre tuvo claro que quería trabajar por su cuenta.  Al salir de la carrera, como todos, estaba un poco perdido, pero un curso de la Fundación Universitaria de Las Palmas de Gran Canaria «le abrió los ojos«.

Un año antes de crear la empresa ya tenía en mente un proyecto, el que más tarde se convertiría en su producto estrella, Squire.  Nadie mejor que él para contarnos como surgió la idea: «Me encontraba frustado a la hora de ver películas y series en mi televisión. Con la existencia de internet tenía claro que técnicamente era posible ofrecer a los usuarios los contenidos que querían ver, cuando querían verlos. Pero en la práctica tenían que usar sistemas complicados, poco agradables, de dudoso diseño… para poder ver una película en el ordenador. Así que empecé a pensar en una aplicación fácil de usar, de configuración cero, manejada con un mando a distancia que permitiera al usuario ver los contenidos que quería ver, cuando los quisiera ver, de forma fácil y sentado en su sofá.»  Y con el tiempo, y seguro que mucho esfuerzo, nació Squire, una aplicación nativa para Mac OS X que revisa el contenido de tu equipo y te lo muestra de una forma atractiva, categorizado por Películas, Series de TV, Música, Fotos, etc.  Me bajo la versión alpha que tienen disponible en la web, y mi gozo en un pozo.  En esta versión sólo están disponibles las opciones de Películas y Series de TV, y como no tengo nada de esto en mi disco duro pues no me muestra nada de nada. ¿Fiasco? Pues NO. Bueno, igual sí, pero de esto ya se habían dado cuenta Fernando y Jonatan (su socio gallego). En su último viaje a Silicon Valley (hace cosa de un año), comentaron su idea del negocio a «la gente de allí» y comprobaron que, muy a su pesar, se habían equivocado: «No tenía sentido plantear un producto donde se gestionen ficheros. En EEUU prácticamente todo está disponible en streaming en servicios de suscripción como Netflix, Hulu, Amazon Instant Video… o en sistemas de pago como iTunes o Vudu.«.

Tocaba replantear completamente el producto, Squire quedó parado para renacer con otra filosofía.  Y si los Mayas no lo impiden, a finales de este año 2012 verá la luz un nuevo Squire. El nombre es lo único que conserva, porque por dentro es otra cosa, y esa «cosa» la explicaré más adelante.

Pero Sylion no solo es Squire.  También es Luxylight y Flightcard.  Dos aplicaciones para iOS que les han permitido tener contacto con el mercado con un éxito más que notable.

Luxylight es una aplicación gratuita (aunque con una versión Pro sin publicidad por 0,79 euros) que es simple y llanamente una linterna.  Lo se, en la Apple Store hay, según leí no hace mucho, casi 2.000 aplicaciones que hacen de linterna, usando el flash del iPhone.  Pero Luxylight es algo más.  Yo me he bajado varias de estas aplicaciones y reconozco que Luxylight es muy superior a las otras.  Como Sylion, Luxylight es diseño y es simplicidad. Hace lo que dice que hace, de una forma bonita y dando otro enfoque.

Flightcard es una aplicación de pago, 3,99 euros (¡nada menos!), que les ha permitido aprender muchísimo en cuanto al precio que deben tener las aplicaciones, los costes en los que incurres y la acertada (o desacertada) elección de un proveedor externo.  Como se puede ver la web de la app, Flightcard es una aplicación de tracking de vuelos. Bonita, simple e intuitiva. Desde luego los «pantallazos» así lo demuestran. Y lo mejor de todo es que ha tenido tanto éxito que sus ventas han podido financiar a Squire, sin necesidad de acudir a financiación externa, ¡eso sí que es hacer bien los negocios!.

El nuevo Squire verá la luz al otro lado del charco, orientado como servicio más que como producto. Su lanzamiento para finales de año será únicamente en Estados Unidos, porque el mercado del streaming allí es mucho más maduro.  Tal y como me dice Fernando, «Los estadounidenses no descargan películas o series, no porque tengan un ética o moral más férrea que la nuestra, sino porque simplemente tienen acceso de forma legal a una cantidad de contenidos enormes por un precio realmente ridículo. Así de simple, no descargan porque no lo necesitan, ellos tienen alternativas.» Me dice que por unos 5 euros al mes puedes tener acceso a una suscripción que te permite ver una gran cantidad de contenido por streaming, de forma totalmente legal.  Squire está pensado para «ser un asistente personal, que te conoce, y que sabrá mostrarte las películas o series de televisión que más te van a gustar evitando que tengas que buscar entre miles de películas y episodios de televisión. Todo esto en tu iPad y en el futuro cada vez en más dispositivos.»   Como declaración de intenciones no está nada mal, ahora, el cómo lo van a hacer la verdad es que ni me lo imagino, pero seguro que lo tienen muy claro.

La idea básica es que Squire se «ponga en medio» entre nosotros y nuestras suscripciones de pago (en Netflix o Hulu).  Squire irá aprendiendo de lo que vemos, y con eso, con un sistema de recomendaciones de usuarios y con «los polvos mágicos» de Sylion, Squire nos llegará a conocer y nos podrá recomendar series o películas sin tener que recordar los títulos o estar eligiendo entre miles de carátulas.  Será como tener un colega muy cinéfilo y «seriófilo», de esos que te conocen muy bien y como se ha visto todo lo habido y por haber nos diga «¡oye! tienes que ver la serie Modern Family, tío, te va a encantar, ¡seguro!»

Bueno, me encanta saber que las cosas salen adelante, que la gente tiene proyectos muy interesantes, que un canario de adopción y un gallego se juntan para hacer cosas estupendas, que no hace falta tener una oficina formal para tener tu propio negocio, que puedes tener a tus clientes en Estados Unidos, en Alemania y en el resto de España mientras miras por la ventana y ves la playa de Las Canteras, que puedes lanzar tus productos directamente para el mercado norteamericano, porque aquí, pobrecitos, aún estamos en pañales, que los emprendedores son eso porque saben ver más allá, que los que nos seguimos mirando el ombligo no tenemos oportunidad ninguna de salir adelante, que las decisiones que tomas en la vida te pueden condicionar y que Fernando lo sabe muy bien, porque casi seguro antes de que nazca el nuevo Squire, Fernando será padre, por primera vez, y eso está muy por encima de cualquier proyecto profesional.

NOTA:  Tengo un buen contacto en San Francisco que seguro me mantendrá informado de este lanzamiento de Squire.  Octavio espero que seas mi ojos y mis oídos, y cuando te encuentres con el servicio, que sepas que también nació aquí, en Gran Canaria.

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Procesadores norteamericanos en Gran Canaria

En la vida te cruzas con gente de todo tipo.  Hace ya dos años tuve la suerte de cruzarme con una de las personas más brillantes que he conocido en mi vida, y encima de ser bueno en lo que hace, es un tipo encantador.  Su historia, por supuesto relacionada con la tecnología, es la contraria a la que ya conté de Victor en la entrada JAVA, esto no va de programación.  Si Victor es una persona que harta de «este mundo» decidió irse a la otra parte del planeta para hacer lo que más le gusta, el protagonista de esta historia estuvo trabajando en varias partes del mundo para acabar en su tierra, Gran Canaria, trabajando también en lo que le apasiona.

Maikel Kokaly Bannourah la verdad es que no suena muy canario, no, pero lo es, «juraíto».  De familia palestina, es ya la segunda generación que ha nacido en Gran Canaria y pasado su infancia en el Tablero de Maspalomas.  Habla con acento canario, pero tiene ese «deje» que se le queda a las personas que hablan varios idiomas, y sobre todo han vivido muchos años fuera. No se cómo explicarlo, pero no es, desde luego, un canario «cerrado», sino que posee una dicción perfecta que denota ese contacto «con el mundo exterior«.

A Maikel lo que realmente le gusta es el fútbol.  Lo de la Ingeniería Electrónica y la tecnología le vino un poco «por casualidad«.  Maikel tuvo la oportunidad, cuando terminó en el Instituto de Bachillerato de San Fernando, de poder ir becado a una Universidad de Inglaterra. Era una beca que daba el Gobierno Británico. Maikel barajó varias universidades, y el criterio de selección no fue otro que el de los equipos de fútbol que en esas ciudades había.  Le hubiese gustado ir a Manchester o Liverpool para ver si tenía suerte y acababa jugando en el equipo de la ciudad, pero finalmente se decidió por Hertfordshire, justo a las afueras de Londres. No tenía muy claro lo que quería hacer, pero el verano anterior había estado en Palestina y un familiar, que era Medical Engineer (algo que aquí  no existe pero que es una especie de ingeniero especializado en la electrónica enfocada a la medicina), le dijo que ése era el futuro y se decidió por esa carrera.  Eran cuatro años, y el primer año era común para todas las ingenierías.  A partir del segundo ya se decidió por la rama eléctrica y electrónica, en lugar de por la médica. En el segundo año de carrera pudo irse a Estados Unidos becado (todo lo gestionaba la propia universidad), por lo que cursó ese año en West Virginia University (WVU). El tercer año de carrera debía hacer prácticas en empresas, y la Universdad de Hertfordshire le facilitaba una empresa de Inglaterra, pero no de Estados Unidos.  Así y todo, le dio la posibilidad a Maikel de que si conseguía una empresa para hacer las prácticas se podía quedar en Estados Unidos.  Y no tardó en encontrarla, nada menos que en General Electric (tal y como dice Wikipedia, «uno de los símbolos del capitalismo de Estados Unidos«), así que pudo disfrutar y aprender mucho en su tercer año de carrera y su segundo año en tierras norteamericanas. El cuarto año ya no coló, tuvo que regresar a Inglaterra y especializarse en alguna de las ramas disponibles.  Tampoco tenía muy claro cuál escoger, y esta vez le tiró «la tierra«.  Resulta que el responsable de proyectos de una de las especialidades, DSP (Digital Signal Processors), era árabe y además necesitaba gente para su proyecto.  Así que formó parte de su grupo. El proyecto tenía como cliente final a la empresa Analog Devices, la empresa en la que Maikel acabaría trabajando.

Maikel fue el primero de su promoción, obtuvo el título con Honores y eso le abrió muchas puertas.  Parece ser que en EE.UU. y en Europa los títulos se expiden con nota (vale, aquí también), pero lo bueno es que las empresas buscan los titulados con un nivel mínimo de nota (si estás por debajo ni te tienen en cuenta, por mucho título que tengas).  El hecho de haber acabado con la mejor nota hizo que, cuando Analog Devices (ADI) vino buscando ingenieros para ampliar la plantilla, el nombre de Maikel estuviera el primero en la lista. Así que desde entonces (año 2000) hasta ahora trabaja para esta empresa norteamericana.  Por dar algunos datos, podemos decir que ADI facturó el año pasado 3.000 millones de dólares, y tiene empleadas a más de 9.000 personas en todo el mundo.  ADI es una multinacional estadounidense productora de dispositivos semiconductores, especialista en ADC y DAC, MEMS y DSP’s. Sus componentes están implantados en casi cualquier aparato electrónico que tenemos en nuestras casas, televisores, teléfonos móviles, consolas de juegos, y en industrias como la aviación, armamento, maquinaria industrial, aparatos de medicina y automoción. Su principal competidor es Texas Instruments (igual más conocido por sus viejas calculadoras), aunque en cuota de mercado ADI es superior a Texas en algunos componentes.

Maikel empezó su trabajo en Londres aunque pronto se trasladó a Munich. Me comenta que los alemanes, en el ámbito laboral, son algo introvertidos, prefieren realizar trabajo de laboratorio y limitar el contacto personal, sobre todo en entornos tan técnicos donde debe conseguirse una concentración importante en el trabajo.  Maikel pronto empezó a despuntar en el área de formación en la empresa.  Comenzó impartiendo clases enfocadas a la formación interna, y su desparpajo y desenvolvimiento en las relaciones personales hicieron el resto.  A Maikel le gustaba el contacto de tú a tú, y encima se le daba muy bien la formación, además de tener una sólida base técnica.  Pues ya está, se fue haciendo un hueco como formador de DSP.

Su estancia en Munich la fue intercalando con viajes a Gran Canaria, para ver a su familia, a sus colegas, para salir un poco de marcha y para ir la playa.  El trabajo de Maikel muchas veces le permitía que no tuviese que estar en una ubicación determinada, le bastaba con un ordenador con conexión a Internet.

Sus continuos viajes a Gran Canaria desde Munich, unido a que ADI abrió un centro de diseño de componentes analógicos en Valencia, propiciaron que Maikel pudiera establecer su base en trabajo en la isla (administrativamente es mucho más fácil depender de una filial en España, aunque organizativamente dependa de EE.UU.).  Como quien no quiere la cosa, Maikel consiguió que sus jefes le permitieran «teletrabajar» desde su casa.  Así, en 2007 ya estableció «su oficina» en una de las habitaciones de su piso en La Minilla.  Esa habitación es su santuario, libre de interferencias y donde pasa gran parte de su jornada laboral.  No la he visto, pero me la puedo imaginar.  Con una mesa grande, muy ordenada, limpia de papeles, con un buen ordenador sobre la mesa y con algunas placas de evaluación en alguna esquina.   En eso Maikel es «muy cuadrado«, cuando trabaja, trabaja. No hay excusas para distracciones.  Lo de trabajar en tu propia casa supongo que no debe ser nada fácil y, o te lo planteas así, o realmente no eres productivo trabajando.  Por eso Maikel es muy estricto con sus obligaciones.

Maikel, como Senior DSP Application Engineer, se centra en dos familias de procesadores de ADI, los de coma flotante y de punto fijo, de 32 y 16 bits respectivamente, concretamente en las denominadas Blackfin y SHARC.  Además, cada una de ellas cuenta con varias gamas, baja, media y alta, dependiendo de las prestaciones de los procesadores (medida en MIPS).  Maikel controla a la perfección cada uno de estos procesadores, y debe ser así, porque él es el encargado de enseñar a sus cliente no sólo cómo funcionan, si no la forma más eficiente de implantarlos en los distintos sistemas hacia los que van dirigidos.

Desde su casa, con un ordenador conectado a Internet, con su móvil y su línea fija dedicada, da soporte y formación a los FAE (Field Applications Engineer) tanto de la propia fuerza de ventas de la empresa, como aquellos pertenecientes al canal, una especie de comercial técnico.  Él se dedica a formar y a dar soporte a estas personas para que ellos puedan vender los productos de ADI (cuanto mejor los forme menos acudirán a él).  Inicialmente Maikel empezó con el canal de partners, pero poco a poco se fue ocupando de un rango más amplio.  Actualmente él es el único que da soporte de DSP en toda Europa e Israel. Con tres idiomas hablados a la perfección (español, inglés y árabe) y otro en el que se defiende (alemán) es capaz de abarcar un público objetivo muy amplio, aunque prácticamente más del 95% de su trabajo lo realiza en inglés.

Siempre tiene que tener placas de evaluación con los procesadores que puede conectarlas al PC mediante USB, y con herramientas de evaluación que corren sobre Eclipse (la suite de desarrollo), puede evaluar el rendimiento de los procesadores, correr rutinas sobre ellos y realizar todo tipo de pruebas.  Llega a hacer pequeñas rutinas en Ensamblador o en C para las pruebas, aunque cada vez menos, en ADI ya existen programadores y se realizan pruebas en un departamento independiente.

Otra de sus funciones principales es la de impartir de manera regular los llamados “webinars” (una conferencia vía web en directo) en el que, mediante una presentación en PowerPoint y locución en directo habla sobre algún aspecto técnico de los procesadores que él controla, novedades, tecnologías emergentes, pruebas realizadas, etc., y siempre dirigidos a los FAE europeos.  Pero como estas conferencias online son grabadas y Maikel es un «hacha» en lo que hace, casi siempre son reutilizadas en otras regiones a nivel mundial, exportando así sus conocimientos y capacidades comunicativas a otras partes del globo.

Además, Maikel es el administrador y moderador de una base de datos de conocimiento que tienen en ADI en el que se incluyen las llamadas EE Notes (Engineer to Engineer Notes), documentos PDF con código, pantallazos, comentarios, etc. que sirven para difundir el conocimiento en la empresa, en los distribuidores y en los clientes finales.  Muchas de estas EE Notes fueron creadas por Maikel años atrás, aunque ahora no crea tantas y sí se dedica a corregir lo que otros hacen.

Hace un par de meses estuvo en una gira por Alemania impartiendo cursos, hace una semana regresó de una gira por el Reino Unido y para noviembre tiene organizado un curso en Londres, al que han sido invitados ingenieros en toda Europa.  La tarjeta de fidelización de su compañía aérea habitual debe echar humo, porque hay temporadas que «no para la pata«.

De cualquier forma, Maikel no cambia Gran Canaria por ningún otro lado del mundo, aquí tiene todo lo que siempre soñó, un buen trabajo haciendo lo que le gusta, una familia (se casó aún estando a caballo entre Munich y Las Palmas, poco antes de venirse definitivamente, con una canariona, amiga de toda la vida), dos hijos que idolatra (sólo hay que ver su colección de fotos en Facebook y Twitter), un clima inmejorable, playa, fútbol, tiempo libre, partidos del Barça (culé a muerte), amigos, gin-tonics, cervezas y  encima aún tiene tiempo para seguir aprendiendo, se hizo dos Máster Executive (MBA) seguidos, en 2011 y 2012 (en el primero fue cuando nos conocimos) y en ambos se graduó con Honores, siendo además el primero de nuestra promoción (¿no les decía que este tío es bueno?).

Desde luego Maikel es una joya, y haber tenido el placer de conocerlo y tenerlo como referencia es todo un honor.  Maikel, espero que la siguiente generación del iPhone tenga un procesador de ADI, igual te veo en San Francisco, en el Yerba Buena Center el próximo año en la presentación de la siguiente generación de teléfonos de la «manzanica mordía«, junto a todos los grandes de Cupertino, para poder decir «¡eh! yo conozco al morenito del pelo largo, sí, sí, el de la sonrisa «profiden» que está sentado en la segunda fila«.

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Guías de viaje con acento canario

Guías de viaje para móviles hay muchas, pero creadas desde Las Palmas de Gran Canaria para destinos no solo canarios ya no hay tantas.  Uno de estos ejemplos lo tenemos en la empresa Geotur Solutions GNSS S.L., creadora de las videoguías SMARTOUR y desde hace unos pocos meses también embarcados en las guías exclusivas para el colectivo Gay & LBGT (Lesbianas, Bisexuales, Gays y Transexuales).

Eduardo González me recibió en su despacho de Las Palmas de Gran Canaria para hablarme un poco más acerca de la empresa y pude conocer de primera mano su historia. Aquí la comparto con ustedes.

Eduardo tenía un buen puesto de trabajo en una empresa pública de Gran Canaria, asesorando a emprendedores. Pero un día, el «bichito» de la emprendeduría le picó a él.  Tanto tratar con gente con ideas le llevó a poner en marcha SU idea.  Así que se lió la manta a la cabeza, pidió una excedencia en su puesto de trabajo y montó su propia empresa junto con otro socio.  Con un capital social muy elevado (poco habitual en este tipo de proyectos) hizo una apuesta firme por lo que creía podía ser un buen negocio. Tras estudiar el mercado y ver qué existía por ahí afuera, decidió montar un sistema de asistentes virtuales (videoguías electrónicas) para ofrecerlos en alquiler en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.  Los equipos eran una especie de «consolas de videojuegos«, muy robustos, de tecnología norteamericana, dotados con GPS, mapas de la ciudad y con la capacidad de reproducir video.  Básicamente, la videoguía, comercializada bajo el nombre de SMARTOUR, permitía a los turistas conocer los distintos puntos claves de la ciudad, con información geolocalizada de cada uno de los puntos de interés y con vídeos de alta calidad.  El sistema se alquilaba principalmente en la terminal de cruceros del muelle de Santa Catalina y en un stand de la estación de guaguas del Parque San Telmo, y se publicitaba en todas las cadenas hoteleras más importantes del sur de la isla.  Se diseñó una gran campaña de marketing para atraer turistas del sur a la capital grancanaria.  El sistema comenzó a funcionar en abril de 2010, y la infraestructura que necesitaba su funcionamiento era muy costosa (alquiler y carga de terminales, reposición de folletos en cientos de ubicaciones, revisión de totems publicitarios, interlocución frecuente con TTOO y hoteles, etc.).  A finales de 2010 decidieron dar un cambio al sistema, de forma que, en vez de alquilar estos «cacharritos» decidieron alquilar iPhones directamente.  En ese momento eran los iPhone 3.  Tuvieron que adaptar toda la aplicación, los mapas, los vídeos que tenían para esta nueva app en el iPhone.  Además, también empezaron su comercialización a través de la Apple Store.  Por tanto, hubo un momento en que convivía el alquiler de iPhones en la ciudad y la posibilidad de bajarse la aplicación a tu propio iPhone.  Fue en marzo de 2011 cuando el modelo de alquiler dejo de funcionar. Decidieron centrarse en las guías para smartphones y tabletas.

Así, con una videoguía de Las Palmas de Gran Canaria para iPhone se armaron de valor y presentaron el producto directamente en Turismo de Barcelona, la entidad que gestiona todo relacionado con el turismo en esa ciudad.  Y las cosas no fueron fáciles, pero el producto convenció.  Recabaron el apoyo institucional de esta entidad, de TMB (Transporte Metropolitano de Barcelona) y del Ayuntamiento de Barcelona (Archivo Fotográfico Municipal).  Esto les permitió desarrollar la guía SMARTOUR de Barcelona, en cuatro idiomas (catalán, español, inglés y francés).  Con vídeos de alta calidad, rodados en los puntos estratégicos de la ciudad y por locutores nativos de cada uno de los idiomas.  Ésta es una característica más destacable de las videoguías. Está cuidado hasta el último detalle.  Para la elaboración de la guía y de los guiones de los vídeos se rodearon de expertos e historiadores que podían dar su mejor visión de la ciudad.  El hecho de llegar a un acuerdo con la máxima institución del Turismo de Barcelona les abrió muchas puertas, y si bien no existía un apoyo económico tangible, eran muchos los intangibles que hacían que el proyecto fuera mucho más fluido.  La posibilidad de estar presente con un stand en la World Travel Market de Londres a finales de 2011 era algo que no podían haber hecho sin este apoyo institucional.  En FITUR Madrid 2012 se presentó la versión para Android de los mismos cuatro idiomas.

La videoguía SMARTOUR de Barcelona cuenta con información digitalizada que  representa unas 300 páginas, y alrededor de 80 minutos de vídeo de alta calidad (rodados durante más de cinco meses).  He tenido la posibilidad de probar la aplicación en el iPad y es todo un lujo poder ver y escuchar los vídeos (no he podido probarlo en Barcelona, que sería lo lógico para aprovechar la geolocalización).  De cualquier forma me he hecho una idea de lo que supone el sistema y creo que es una elección perfecta como guía de viaje de la ciudad y desde luego mucho más barata que cualquier guía impresa.

Eduardo González cuenta con el apoyo tecnológico del IUMA (Instituto Universitario de Microelectrónica Aplicada) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.  A través de ellos se canaliza todo el desarrollo de la solución.  Son ya miles de descargas las que han conseguido de sus videoguías, tanto de Barcelona como de Las Palmas de Gran Canaria.  En los últimos meses incluso han sacado una versión Lite de la guía de Barcelona que es gratis, pero donde sólo se incluye el vídeo de presentación de la ciudad, dejando el resto de vídeos para la versión superior.

Por último, el nuevo proyecto de la empresa pasa por acercarse a un nicho de mercado en auge, todo lo relacionado con el coletivo Gay y LGBT.  Así, han creado la primera guía de viaje centrada exclusivamente en este colectivo para la ciudad de Barcelona.  Con las LGBT Pride Guides pretenden hacerse un hueco en este mercado y ya están en negociaciones para extender la guía a otros destinos nacionales (Madrid, Gran Canaria)  e internacionales.  Las guías LGBT Pride Guides son gratuitas y cuentan con un diseño muy cuidado.  Además, tienen el apoyo de coletivos de referencia como COGAILES (Coordinadora de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Catalunya) y ACEGAL (Asociación Catalana de Empresas para Gays y Lesbianas).  Este apoyo no hace más que refrendar el buen trabajo de esta empresa grancanaria.

Como ya he comentado en otras entradas, el mundo de la comercialización de apps para móviles no es nada fácil, pero Eduardo González y su equipo han apostado firmemente por ello. No es sencillo destacar, pero muchas veces es estar en el momento adecuado y en el lugar adecuado. Creo que han sabido aprender de los errores y dedicar los esfuerzos y centrar el negocio en algo muy concreto y con un riesgo menor. Seguiremos la pista de esta empresa y espero contar nuevos éxitos en los próximos meses.

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Cómete Canarias de una forma divertida

Lo bueno de navegar mucho por Internet, de Twittear, de Googlear y leer muchas entradas en blogs es que algunas veces (no siempre) te encuentras con proyectos curiosos en los que te detienes, los miras, los remiras, te entretienes y te pica el gusanillo para saber un poco más.  Ese gusanillo me pica muy a menudo en mi blog y me meto en la piel de un periodista, dicho con todo el respeto para esa profesión, preparo preguntas y se las suelto a los incautos e incautas que muy amablemente me responden, que son la mayoría, afortunadamente.

Bueno, pues hace unas semanas me encontré con un blog estupendo llamado Cómete Canarias.  Es uno de los llamados videoblogs, donde, en vez de soltar las parrafadas que yo suelto por esta boquita (o por este tecladito), cada entrada en el blog consiste en un vídeo de menos de cinco minutos donde habla sobre un tema concreto.  Por el nombre del blog ya podrán intuir de que va, pero casi mejor que lo cuente su creador, Luis Luque Oliva:

Luis Luque es un melillense de menos de 30 años (NOTA: me estoy dando cuenta de que detrás de la mayoría de los proyectos de los que hablo están personas mucho más jóvenes que yo, mmmm, algo no he hecho bien), sin embargo Luis vive, trabaja y paga sus impuestos (cito literalmente) en Gran Canaria.  Su vídeo de introducción me pareció genial, sobre todo con esa entrada al estilo de los Simpsons, cuando el típico reportero dice «Hola, soy Troy Mclure, probablemente me conozcan de programas como ‘Yo no asesiné a Kennedy’ o ‘La energía nuclear me mola’…»  Pues a Luis lo conocemos de Canarios por el Mundo, un programa de la Televisión Canaria al estilo de Españoles por el Mundo de TVE pero en versión low cost (en cuanto a los medios, claro, no en cuanto a los contenidos).  Luis es periodista y trabaja actualmente en Antena 3 Canarias y en sus ratos libres se dedica a dotar de contenidos a su blog.  Las entradas en un videoblog llevan mucho más trabajo que cualquier entrada escrita, tiene que desplazarse hasta el sitio, grabar, hacer varias tomas, hablar con los dueños, hacer que lo graben, montar, editar y locutar las partes que no use el audio en vivo, y después subirlo a Youtube y colgar el enlace en su entrada, todo un trabajito.

Su labor en Canarios por el Mundo le sirvió como una experiencia vital de la que pudo aprender, de lo bueno y de lo malo, de la gente que conoció y de los lugares que visitó.  Cuando esa etapa acabó decidió, además de seguir buscando trabajo, conjugar dos de sus pasiones, comunicar y comer.  ¿Y que mejor hacerlo con lo que tenemos en Canarias?  Así que decidió comerse a todas las islas, una por una, cual comecocos insaciable, bueno, en realidad está empezando, ya lleva comida una parte de Gran Canaria y está empezando por un cachito de Tenerife, no tiene prisa, ni le preocupa, pero sabe que acabará por zamparse un poquito de cada isla (cuando se pueda).

De momento lo que yo veo son unos vídeos muy bien logrados, se le notan las tablas de comunicador, su desparpajo ante la cámara es evidente, es de esos tipos que seguro que no se cortan por nada, que le echan mucho morro a la vida, y encima tiene una voz muy radiofónica.  Va con su coche, y con su iPhone 4S, que lo que usa para grabar los vídeos. Normalmente va solo, pero a veces lo acompaña otra persona.  El trabajo de post-producción empieza en casa, descargar los vídeos del iPhone, cortar, pegar, añadir títulos, cabeceras, hacer el guión, locutar las partes que necesite y crear el proyecto final con la calidad que se puede ver en las entradas.  Para este trabajo se ayuda de un iMac y del software de edición de vídeo Adobe Premiere Pro.  El blog está montado sobre un WordPress y alojado en el proveedor de Internet www.Sered.net.

Su intención con el blog, según sus palabras «…quiero dar difusión on line a la cocina que se está haciendo ahora en las islas. Existe una nueva generación de chefs que está reinventando nuestros platos. No hablo de nitrógeno líquido ni cosas raras, digo que ahora mismo en las islas se está cocinando más allá de las papas ‘arrugás’ y el cherne salado. Me dirijo a los que nos ven desde otras latitudes, pero sobre todo a los que habitamos en estos siete pedacitos de tierra en mitad del Atlántico. Resumiendo, quiero compartir con un enfoque desenfado la buena cocina que disfrutan los canarios 2.0.«, toda una declaración de intenciones que comparto al 100%.

Se apoya mucho en las redes sociales, en Facebook ya tiene más de 400 seguidores y en Twitter va consiguiendo que lo sigan poco a poco (es duro, lo se).  Esto es un hobby para él, pero si con un poco de publicidad en la web y con la viralidad que dan las redes sociales consigue hacerse un hueco en este mundillo no descartemos que pueda llegar a vivir de ello, quien sabe las vueltas que da la vida.  Si eso ocurre, siempre podré decir que una vez conocí a ese ¿crítico gastronómico? tan divertido que sale en Antena 3 en horario de máxima audiencia.  (NOTA: sustitúyase Antena 3 por la tele que a usted más le guste).

Gracias por las recomendaciones Luis, yo ya tengo apuntadas en mi lista de «pendientes» tres o cuatro sitios de los que hablas en el blog, ¡hay que probarlos, seguro!